Porque vale la pena

Título del trabajo: Porque vale la pena.

Autoras: BLANCEN, Eliana; VELASCO, Graciela.

Institución: Escuela Nº 1, D.E. 12º y Escuela de Recuperación Nº 12, D.E. 12º.

 

Resumen: A partir de los dos signos captados por la MAP en la primera Reunión de los “Otros Padres”: la posición de la Docente respecto del “niño MAP” y  la enunciación de la Directora relativa a la política de inclusión educativa del Gobierno de la C.A.B.A., tomar en cuenta la preocupación de esos otros padres como otro signo MAP, nos convoca a “trabajar con aquello que está, aunque tímidamente, tal vez casi imperceptible pero que encierra una potencia que podría arrojarnos a probar nuevas formas de grupalidad” (Duschatzky, 2007)

Se relata una experiencia donde entre otros resultados, los “otros padres” se suman para sostener una inclusión escolar.

 

 

Erase una vez, en una escuela situada en el barrio de Flores, un niño llamado Nicolás.

Él llegó en segundo grado, venía de una escuela de enseñanza privada.

Los meses fueron pasando y Nicolás se portaba cada día peor: golpeaba a sus compañeros, molestaba durante las clases, hasta lastimaba a sus maestras.

Pasaron los años y Nicolás llegó a 4º Grado. Empezó con una señorita, pero ella al poco tiempo, para ser exacta  nueve días…renunció y llegué  yo…Ese día fue muy difícil.

Cuando ingresé al salón, aquel nueve de marzo, Nicolás me dijo; “a la maestra anterior, la eché yo”, “Vos te vas a cansar y te vas a ir también”. Después de esa “amable bienvenida,” comenzó a querer llamar mi atención, caminando o corriendo  por el aula, cantando en voz muy alta (cada vez que quería hablar), metiéndose en el armario y utilizando la regla, la escuadra o el compás, simulando ser armas. Nos apuntaba diciendo “los voy a matar”. Al final de ese largo día, me quería ir y no volver más. Pero volví, para Intentarlo. ¿Trabajar? ¿ hacer tarea? ¿enseñar algo? Todo eso era imposible, la mayor parte del tiempo intentábamos que Nicolás se sentara, después que sacara la carpeta, que copiara, que no cantara…El resto de los chicos, no entendían lo que tenían que hacer, no podían concentrarse. Me decían “que nunca podían trabajar con él, que siempre era así…”. Nicolás se sentaba solo, atrás de todos, alejado. Nunca terminaba de copiar, a veces estaba todo el día dibujando. ¿Trabajar en grupo? Sí que era un problema. Sus compañeros no querían estar con él y Nico tampoco se incluía. A veces, él se enojaba conmigo, porque yo no lo dejaba hacer todo lo que él quería, me decía cosas terribles, o golpeaba al primero que se le cruzaba, también me lastimó. Lo increíble era, que a los cinco minutos, parecía como si nada hubiera pasado. Los papás de los otros chicos estaban muy enojados y mandaron una nota a la Dirección de la escuela para pedir una solución al problema. Por supuesto, ya estaban al tanto. A los pocos días, después de que los papás de Nico tuvieron reuniones con el EOE, llegaron   “LAS  MAPS”. ¿Y quiénes son?, ¿Qué hacen?, esas preguntas me hacían mis compañeros, algunos de los cuales lo único que querían era que Nicolás se cambiara de escuela, “ya aguantamos  muchas cosas”, “basta”, eso decían. Fue difícil, hasta eso! Pero, bueno, seguimos intentando…Zulema y Graciela, casualmente, llegaron a la escuela el mismo día de la primera reunión de padres, en que yo me presentaría ahí. Los papás de Nicolás ya habían acordado conmigo no asistir. Fue una reunión bastante tensa. Los padres descargaron su bronca acumulada y se dio una discusión muy fuerte. Ellos expresaban su enojo, porque años anteriores, decían, no se había logrado nada con Nico. Estaban cansados de los golpes que recibían sus hijos y de lo poco que habían  hecho en relación al aprendizaje. Zulema intentaba explicar la función de las maestras  MAP y de Graciela en particular. Era imposible que la escucharan. Fue muy difícil…A los pocos días empezamos a  trabajar con Graciela. Juntas. Tirando para el mismo lado, si no –creo- hubiera sido imposible. Nicolás había tenido dificultades con todos los maestros de grado y curriculares. Un día horrible, diría yo, pasó algo, que nunca creí que me pasaría,.. estábamos en el aula, a la tarde ( aún Nico venía todo el día, después  se le flexibilizó la jornada), trabajábamos, o mejor dicho…intentábamos trabajar en grupo. Por una tontería, que ya ni recuerdo, Nicolás se enojó con sus compañeros y comenzó a “autoagredirse”, se tiraba una silla en la cabeza, cuando se la quitaba, hacía lo mismo con su mochila, después comenzó a lastimarse la mano con una regla y decía “me quiero  matar o sufrir”, “dejame”…Mientras intentaba calmarlo, retiraba a los otros alumnos del salón, la maestra de  teatro. En un momento, salió del aula corriendo, yo corrí detrás de él. Subió las escaleras, pasó un pie hacia un lado de la baranda e intentó tirarse. Lo sujeté y lo bajé del 4º piso de la escuela, prácticamente a upa Fue horrible! Después de este hecho, ocurrieron dos o tres desbordes, pero en éstos se dio intervención al SAME Psiquiátrico. La relación con los papás de Nicolás era bastante tensa. Ellos creían que lo único que queríamos era “sacarlo de la escuela”. Se trabajó también con la ayuda de conducción, el vínculo con los padres y la escuela y, teniendo en cuenta  que la mayoría de los episodios de desborde ocurrían en el turno de la tarde, se acordó  la flexibilidad horaria. Nicolás vendría a la escuela sólo por la mañana. De a poco, y con  mucho esfuerzo, Graciela y Yo, empezamos  a notar avances importantes.

Nicolás, ahora puede participar en los juegos, comienza a sentarse con otros chicos, a trabajar en clase, a detenerse  cuando alguien se lo pide. Empezó a aceptar y a respetar los límites y las normas en los recreos, a mejorar la calidad de su aprendizaje y el de sus compañeros, a completar las tareas, a participar en las clases, a ayudar a otros…Después de cuatro meses y, poniendo de excusa la entrega de boletines, se nos ocurrió a Graciela y a mí, realizar una “clase abierta” con los chicos y sus papás”. TODO el grupo  participó, muy contento. Nicolás estaba feliz, se le  notaba! Su papá, quien lo acompañaba, también expresaba su alegría… Cuando Graciela llevó los chicos a Danza y me quedé con todos los papás, me dijeron “estar muy contentos por los  avances de Nico…”.Estaban reconociendo sus logros, los Nuestros y trasmitiéndole esto al Papá de Nico! Expresaron que en otro momento “esta reunión nunca se hubiera podido hacer”, que sus hijos les contaban los avances que Nicolás estaba teniendo”, “que ahora podían aprender más cosas”. Nicolás aún por momentos, tiene episodios de desborde. A veces, sus compañeros o yo nos enojamos con él. Pero lo importante y, lo que pesa, son los logros que alcanzó. Y ahora, en este momento, me doy cuenta de todo el esfuerzo que “pusimos en esto!”. Porque todo  lo bueno juntos, Siempre Vale  la Pena. Y… Colorín Colorado este Cuento NO ha terminado….

Y claro que no ha terminado! remarcamos la importancia de esta postura docente que instala el devenir como rasgo de vida. Éste fue el rasgo-signo-inicial que la Coordinadora y yo, cada una por su lado pero al unísono, captamos en aquella primera reunión de padres, cuando Eliana les responde: “Puedo con Nico y, a veces veo que algunos compañeros lo provocan”.

El segundo signo fue cuando la Directora explica la política inclusiva del Ministerio de Educación de la Ciudad.

El tercero, el malestar de los padres porque pensaban que sus hijos no avanzaban en el aprendizaje.

Con esas tres consistencias, decidimos un “plan de intervenciones” focalizado en el fortalecimiento del rol docente, mientras intento crear lazo con Nico. Por su parte, la Coordinadora se ocupaba de la articulación con el EOE y la Supervisión Primaria. Relataré el trabajo conjunto de Docente-MAP que nos permitirá entender las diferencias entre la 1ª y última reunión de padres.

En la 1ª, la Hostilidad acumulada se expresó con todas las letras, sobre todo cuando se aclara que el “abordaje MAP” iniciado el año anterior se toma como antecedente no vinculante. Esto ante la supuesta orientación de “pase a escuela de jornada simple”. Observar los estilos predominantes de habitar el aula, por parte de Nico, es la primera intervención MAP, pero de qué modo conjugar la propia implicancia para ir creando lazo? El mismo Nico lo facilitó, protagonizando fuera del aula, situaciones de hostilidad de algunos de esos adultos que mencionó Eliana. Controlé mi propia implicancia MAP haciendo un corte, diciendo “Estoy yo”, interponiéndome entre el adulto y Nico y así paraba la situación. iba hilvanando un lazo “protector” hacia Nico. La hostilidad me alcanzaba con distintas formas: comentarios verbales como el de algún profesor, los gritos de otro adulto en la calle, etc.

Las MAPS prevemos que nuestra presencia puede potenciar una agudización de las fuerzas expulsivas, en tanto representamos una parte de la institución que decidió por la inclusión.

Por la Hospitalidad que como anfitriona del aula, Eliana me brindó, entré al aula para narrar no sólo para Nicolás, sino también para sus pares. La expertez no desaloja la incertidumbre: no sabía cómo respondería el grupo ante el cuento. El indicio de haber “acertado” lo dio el mismo grupo: se apropió del espacio y empezó a demandarlo explícitamente. Pero Nicolás nos exigía a ambas, el trabajar con los “desvíos”: Eliana avanza en la contención y yo, sigo narrando….se despierta el deseo de producir el propio cuento!

El lazo no sólo se tendería entre la MAP, Nico, Eliana, compañeros, sino también entre los Contenidos de aprendizaje porque Literatura y Ciencias Naturales  se encontrarán en “la caja luminosa”, soporte de la producción de cuentos. Será el testimonio de un abordaje pedagógico articulado entre Eliana y yo.

De repente, en la 2ª Reunión de Padres, irrumpe el Quijote! Quién lo trajo? El padre dice: -“Qué te crees que sos? ¿el Quijote?, me sorprendió mi hija, al dirigirse a su hermano”. …en realidad, yo invoqué involuntariamente, al Quijote al contar a los padres lo que estaba haciendo con Eliana en el aula.

En otra parte, me formulé la hipótesis MAP de que lo pedagógico sella el vínculo con la Docente y, ahora me permito pensar que también convoca a los padres para que nos acompañen como “compinches” de la inclusión.

Cierro con un reconocimiento público a esta compañera docente, ya que fue la fuerza de su deseo, la que habilitó mi tarea y mi propio alojamiento. Me conmueve ver a esta Juventud Docente que toma nuestra posta!

Bibliografía

  • CASAL, V. –LOFEUDO, S.: Integración escolar: una tarea en colaboración. DOEE-Ministerio de Educación. Gobierno de la Ciudad de Bs. As. 2009.
  • DUSCHATZKY, S.: Maestros errantes. Experimentaciones sociales en la intemperie., Bs. As. Paidós, 2007
  • DUSCHATZKY, S.- FARRÁN, AGUIRRE, E.: Escuelas en escena. Una experiencia de pensamiento colectivo. 1ª ed. , Bs. As.: Paidós 2010
  • SKLIAR; C.- FRIGERIO; G.: Huellas de Derrida. Ensayos pedagógicos no solicitados.
  • VALDÉZ, D: Ayudas para aprender. Trastornos del desarrollo y prácticas inclusivas. 1ª ed. Bs. As. Paidós 2010
  • ZOURABICHVILI, F.: El vocabulario de Deleuze-Bs. As.- Atuel, 2007

 

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