Reflexiones sobre una práctica

Título del trabajo: Reflexiones sobre una práctica de intervención social.

Título del trabajo: Reflexiones sobre una práctica de intervención social.

Autora: SÁNCHEZ, Miriam Viviana.

Institución: Escuela de Educación Especial y Formación Laboral Nº 4, D.E. 9º.

 

Resumen: En el presente trabajo se relata una experiencia de acompañamiento a una familia en la resolución de situaciones problemáticas ligadas a cuestiones de salud, aspectos legales y situaciones escolares, en beneficio de una alumna de la institución.

Se incorporan reflexiones en torno a la práctica profesional e intervenciones sociales, haciendo hincapié en la “mirada” que se tiene del “otro”.

 

 

Uno de los primeros nombres que escuché una y otra vez en la institución a la que ingresé este año, es el de la niña A. Los relatos variaban entre situaciones de agresiones a compañeros, necesidad de tratamientos, situaciones de desorganización familiar, pocos recursos, entre otros.

Por lo tanto decidí tomar este caso y darle prioridad.

Comencé haciendo una lectura del legajo donde se reflejan, no sólo los datos básicos de todo alumno de la institución, sino también, entrevistas, informes pedagógicos e intervenciones sociales realizadas anteriormente en relación a la niña y a su familia. A partir de allí intenté realizar un diagnóstico que sirviera como punto de partida a mi intervención.

 

Breve caracterización de la situación

 

Se trata de una niña de 8 años, con retraso madurativo y cardiopatía congénita compleja con toma de medicación. Está a cargo de su abuela dado que su madre se fue a vivir a otro país, esta situación no se encuentra regularizada legalmente.

Recursos económicos  insuficientes para satisfacer las necesidades básicas y precariedad habitacional. Desempleo, desocupación.

La niña posee certificado de discapacidad, pase de transporte, cobra pensión y tiene la obra social PROFE. También Ciudadanía Porteña.

Su salud es atendida y controlada en el Hospital Garrahan, allí la asisten: pediatra de alto riesgo, neuróloga y psiquiatra.

Escolaridad con horario reducido.

La demanda puntual de parte de la escuela hacia la abuela, era que la niña necesitaba realizar tratamiento psicológico esto le permitiría trabajar aquellas cuestiones que resultaban obstaculizadoras al momento de permanecer la jornada completa en la escuela.

Mas allá de la información recabada en relación a la niña, considero que es fundamental  construir una idea concreta basada en la propia experiencia, es por eso que comencé a tomar contacto con ella, conocerla, observarla, interactuar: en los recreos, en el desayuno, en el aula; ella, de a poco también me fue reconociendo.

La abuela materna es quién se ocupa de la crianza de la niña, es por eso que comenzaron las entrevistas con ella.

La principal demanda de la abuela era la extensión de la jornada escolar, esto le permitiría trabajar fuera de su casa y obtener mayores recursos económicos.

 

De la intervención

 

Nuestra intervención profesional, se enmanrca en una metodología de acción orientada hacia el enfrentamiento de necesidades y problemas sociales relacionados con la reproducción de la vida (…) el eje está en la atención eficiente de las demandas de los sectores populares, en punto a la satisfacción de sus necesidades concretas. (Eroles, 1998).

Sobre esta base fui aclarando ideas y desarticulando prejuicios, para poder actuar directamente sobre las necesidades y demandas concretas, tanto de la familia como de la escuela.  Fui construyendo pequeños objetos de intervención.

“El Objeto de intervención, en trabajo Social, no es un objeto dado, sino que éste se construye en la práctica, en el tránsito entre la necesidad y la satisfacción …” (Mendoza Rangel, s/d) A su vez, esto permite delimitar y dimensionar nuestra acción profesional para poder hacer la selección de alternativas más adecuadas a estas dimensiones.

Otra de las ideas o preconceptos que circulaban en la escuela,  era en relación a la “falta de recursos simbólicos” de la abuela, se consideraba que la señora no podía ni siquiera lograr una comunicación telefónica con un hospital para conseguir un tratamiento para la niña.

La necesidad de la abuela de una extensión de la jornada escolar, para poder trabajar más horas, llegó al punto de obtener una derivación por parte de la psiquiatra, para que la niña ingrese en un Centro Terapéutico.

Se vio en un callejón sin salida, su deseo era que la niña esté en nuestra escuela, a su vez, se sentía culpable de no poder responder a la demanda de un tratamiento psicológico.

Desde la escuela, se consideraba totalmente inadecuada la derivación y posterior ingreso de la niña a dicho centro terapéutico.

La situación se complejizaba aún más: a la Sra. se le vencía el poder que tenía para cobrar la pensión (único ingreso económico) y la madre de la niña en otro país.

Sela Sierra de Villaverde, señala que el trabajador social (…) debe trabajar CON las personas y no PARA ellas (Sierra de Villaverde, 1965) es por eso que realizamos una serie de acciones en forma conjunta con la abuela de la niña.

Fueron dos semanas de trabajo intenso, en primer término, fuimos al juzgado para asesorarnos, luego fuimos al Patrocinio gratuito de la UBA para que un abogado realice los trámites correspondientes.

Hablamos con la psiquiatra, le planteamos el punto de vista de la escuela respecto de la derivación de la niña al CET, la abuela pudo manifestar que tampoco le había gustado esa institución para su nieta.

Fuimos a la obra social PROFE, anulamos la petición anterior y conseguimos un listado de instituciones que puedan brindar tratamiento en consultorios externos. Seleccionamos las más cercanas, la abuela fue a conocerlas y consiguió las entrevistas de admisión.

La Sra. siguió reuniéndose con la abogada y consiguió completar el trámite en el juzgado, consiguió una prorroga para poder seguir cobrando la pensión.

La niña comenzó a concurrir a una colonia deportiva y recreativa los días sábados y la Sra. está cobrando un subsidio que le ayuda a costear los gastos de viáticos y movilidad.

Mediante el trabajo articulado entre la escuela y la psiquiatra, con la intervención y aportes de la psicóloga, la psicopedagoga y la docente de la institución, se fue ajustando la medicación de la niña.

También se le fue ampliando el horario escolar poco a poco.

 

Reflexiones

 

Nora Aquin (1996) dice: “(…) cuando hablamos de INTERVENCIÓN no nos referimos sólo a un modo particular de hacer, sino de ver (…) los procesos de reflexibilidad son vitales y constitutivos de la intervención”.

La reflexión debe estar presente en todo el proceso, intervención, no es sólo hacer, la mirada que se tiene de la situación, direcciona y condiciona, el modo de intervenir, es por eso que si no reflexionamos en pos de mejorar nuestra mirada, difícilmente podamos mejorar nuestro accionar.

Otro punto importante, es en cuanto a la forma de concebir “al otro”, si basamos nuestro trabajo en la falta, la carencia, la imposibilidad del sujeto de hacer o de poder hacer, entramos en la noción de sujeto carente y como dice Nora Aquin (1996) se convierte en “no solo sujeto pobre, sino pobre sujeto: la carencia es transportada al sujeto y con ello se clausura la consideración de su potencialidad”

Lo que traté de observar en la abuela de la niña fue justamente su potencialidad y, para no caer en una práctica meramente asistencialista, fue que todo lo hicimos en forma conjunta, donde la decisión de cada paso a seguir la tomaba la señora.

Por último quiero expresar uno de los principios clásicos de Trabajo Social esbozado por una de las maestras y precursoras de esta profesión en Argentina: Sela Sierra de Villaverde (1996) y dice:

“El Asistente Social debe cultivar deliberadamente sus relaciones con el cliente, estrechar los lazos entre los miembros de un grupo o de una comunidad y usar tales relaciones para producir resultados beneficiosos para el individuo, el grupo y la comunidad, aumentando su sentido de responsabilidad y su capacidad de resolver sus propios problemas…”.

Es en estos principios éticos se ha basado la intervención.

 

Bibliografía

 

  • Aquin, Nora (1996), La especificidad del trabajo social y la formación profesional, Editorial Espacio, Bs. As.
  • Eroles Carlos (1998), Familia y Trabajo social. Un enfoque clínico e interdisciplinario de la intervención profesional, Espacio Editorial.
  • Mendoza Rangel, María del Carmen (S/D), Una opción metodológica para los trabajadores sociales. S/D.
  • Sierra de Villaverde, Sela (1965), Introducción a la asistencia social, colección cuadernos de Trabajo Social, Edit. Humanitas, Bs. As.

 

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